Domingo Barberi
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Congregacion de la Pasión de Jesucristo
PASIÓN DE CRISTO, PASIÓN POR LA VIDA
     
 
COMUNIDAD DEL BEATO DOMINGO DE LA MADRE DE DIOS
Hector Rangel, C.P.

A lo largo de sus doce años de existencia nuestra comunidad ha sido casa de formación. Desde hace siete años, comenzó a ser la comunidad del Postulantado-Noviciado. Noviciado. Hace cuatro años contó, además, con la presencia de Postulantes y Novicios de Centroamérica y el Caribe. El ser casa Postulantado-Noviciado hace que nuestra comunidad se vaya renovando año con año. Otra característica es nuestra comunidad es pluricultural, de distintos países y con distintas costumbres tenemos que encontrar lo común de nuestra existencia para seguir juntos a Cristo Crucificado.

 

Los grupos oscilan entre 8 10 personas, por lo que formamos la comunidad entre 20 y 22 personas, además la presencia de las monjas pasionistas que, estas hermanas ya construyeron su monasterio en la misma calle donde se ubica nuestra casa del noviciado de la Provincia de Cristo Rey

 

Llegado el verano comenzamos a vivir con un equipo formador base y el grupo de novicios que durante 365 días llevarán a cabo la finalidad del Noviciado: Vivir una intensa experiencia de Dios al estilo de Pablo de la Cruz. Apenas terminamos la programación y se imparte uno que otro curso en torno a la espiritualidad pasionistas cuando a mediados de agosto recibimos en la comunidad otro grupo: los postulantes quienes llegan para descubrirse a sí mismos, conocer la Congregación y prepararse para iniciar, el siguiente año, su Noviciado.

 

Entre nosotros la vida comunitaria se vive de manera intensa, buscamos estar el mayor tiempo posible en casa, viviendo la fraternidad cordial, el diálogo constante aprendiendo a compartir, distrayéndose juntos, jugando, en fin aprendiendo a vivir en comunidad. Lugar especial ocupa la oración, queremos ser comunidad del Crucificado. Así en medio de cursos, entrevistas personales, dinámicas de grupo, talleres... transcurre la semana tratando de asimilar lo que es la espiritualidad pasionista a partir de la experiencia de nuestro fundador y buscando cómo proyectar, dicha espiritualidad, en la vida diaria.

 

Los fines de semana también incrementamos el trabajo físico, buscando que nuestra casa esté dispuesta para realizar la finalidad del postulantado y noviciado. Hay que aprovechar lo que tiene nuestra casa para buscar espacios de silencio, cuidando las áreas verdes para que también podamos sentirnos muy a gusto en medio de la comunidad. días.

 

También el fin de semana tenemos contacto con el pueblo de Dios por medio del apostolado, un verdadero termómetro en nuestro crecimiento en la fe, una gran oportunidad de compartir con los demás lo que somos y tenemos, una esperanza siempre abierta de celebrar la llegada del Reino del Padre, precisamente como amor para los pequeños. Así que hemos privilegiado dos actividades apostólicas: Visitas a enfermos, llevándoles la comunión y catequesis infantil. Además animamos la celebración Eucarística de los tres centros donde realizamos nuestro apostolado: El Pocito, San José de los Olveras y Los Olvera. En estos lugares la gente nos ayuda en nuestro proceso formación para ser hombres de Dios. Nuestras actividades cotidianas se ven interrumpidas sea por algún paseo comunitario, por la predicación de un novenario de la Virgen de Guadalupe o ejercicios cuaresmales, o bien por la misión popular que tenemos cada uno de los grupos durante quince días. También tenemos nuestros retiros periódicos y alguna salida por celebraciones pasionistas en otras comunidades.

 

Nuestra comunidad vive momentos especialmente significativos durante la Pascua. Es el tiempo de informes y decisiones. Los postulantes, de acuerdo con los superiores, deciden ingresar al Noviciado y los novicios se deciden consagrarse por la profesión de los votos en la Congregación Pasionista.

 

Al hacer su profesión religiosa los neoprofesos pasan a formar parte de otra comunidad, integrándose al grupo de estudiantes de cada uno de los Vicariatos o de la Provincia a la que pertenecen. Y así habrá de comenzar de nuevo con el siguiente grupo, aprendiendo cada año que ser pasionista es una tarea que no se acaba, sino que se viene realizando a cada momento, y nos vamos actualizando continuamente al descubrir que cada formando es “una aportación creativa al Carisma original que Dios nos regaló en San Pablo de la Cruz”.

 

Esta es la cuna de la Congregación, aquí es donde vamos aprendiendo a ser pasionistas, vamos dando los primeros pasos, los que dan seguridad para que toda nuestra existencia esté bien fundamentada en la Pasión de Jesús, verdaderamente la "obra más admirable del amor divino”. Por eso las miradas de los religiosos de otras comunidades están puestas en nosotros, porque aquí se juega, en buena parte, el futuro de nuestra Congregación.

<<La finalidad del Noviciado es vivir una intensa experiencia
de Dios al estilo de Pablo de la Cruz >>