Inmaculada Concepción
Logo
Congregacion de la Pasión de Jesucristo
PASIÓN DE CRISTO, PASIÓN POR LA VIDA
     
 

COMUNIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN -SAN ÁNGEL-

Luis Zárate, C.P.

 

La fundación del Seminario Apostólico ha sido una de las actividades más difíciles de la actual Provincia, dadas las características y exigencias requeridas para su buen funcionamiento moral e intelectual, material y deportivo.

Con los deseos de iniciar la construcción de un Seminario funcional, los PP. Benito Convento y Nazario Gavotto se interesaban por localizar terrenos aptos para su fin. En 1948 y después de intensas búsquedas, el P. Germán se relacionó con una señoritas a quienes les comunicó su deseo y ellas prometieron ayudarlo en la búsqueda.

Así, se localizó un terreno en San Ángel (Olivar de los Padres) de 7 hectáreas. Sus propietarios eran los señores Northey y Honey. Al P. Germán le pareció el lugar apto para la fundación, ya por el precio($ 4.65 por metro cuadrado), ya por la posición privilegiada. Sin más tiempo que perder se decidió a adquirirlo.

La suma total no era tan pequeña para quienes se encontraban relativamente con las manos vacías. Más el P. Germán estaba decidido no sólo por la compra del terreno, sino también, deseaba principiar inmediatamente la construcción del edificio. ¡Es que hay que conocer los secretos de Dios!

A los pocos días, por medio de unos amigos, se consiguió un préstamo del Banco Hipotecario por la cantidad de $ 550,000.00 intrepidez respaldada por el Banco de la Divina Providencia, aquel que nunca fracasa, como lo decía el mismo P. Germán.


Nadie puede ignorar las penas inherentes a la construcción del Seminario -monumento perenne de tantos sacrificios-, las noches silenciosas y fatigosas pasadas cerca del tabernáculo, implorando el cumplimiento de los designios divinos sobre la fundación mexicana, las duras dificultades con que suele probar el éxito de sus queridas obras.

Se colocó la primera piedra el 31 de marzo de 1950, no hubo ceremonias especiales, todo se hizo en el más ignorado silencio, y tan rápido marchó el trabajo que ya para el 25 de mayo de 1952, se levantaba un funcional edificio entre las maravillas de todos, padres y alumnos, y aun del mismo Mons. Luis Ma. Martínez, Arzobispo de México, quien lo bendijo e inauguró con la asistencia de 52 alumnos aspirantes a la vida religiosa. En esta ocasión, el Arzobispo tuvo unas palabras de elogio sincero e incondicional para los valerosos padres pasionistas.

Muy bien se puede afirmar que esta obra fue la expresión, el coronamiento de innumerables sacrificios de los primeros padres pasionistas y lo abnegado y constante cooperación de los buenos feligreses del Templo del Espíritu Santo, Col. Escandón, cuyos nombres están grabados en caracteres de oro en la Historia de la Congregación, pero no todo terminó aquí. Se había cumplido ya la primera etapa. Faltaba ahora, el desarrollo, mantenimiento, la continuidad, la superación individual y comunitaria de los alumnos y futuros estudiantes para el sacerdocio. Es entonces, cuando surgió la figura dedicada del P. Ildefonso Noris y la magnífica cooperación manual del querido hermano (actualmente sacerdote) el P. Antonio Rosada. Ambos con sobrenaturales esfuerzos e impulsos, fueron formando paulatinamente a los futuros misioneros, a quienes sabían muy bien proveer todas las necesidades físicas y morales, inculcándoles la responsabilidad del estudio y al trabajo material. Prueba de todo ello fue el arreglo de los jardines y la funcional granja "Razza Piave", que durante varios años fue dirigida por el entonces hermano Antonio (vendida posteriormente para financiar los gastos de la construcción del tercer piso del Seminario).

Desde el ingreso de los primeros alumnos en 1952, transcurrieron 12 años de estudios humanitarios, de oración, de cantos y diversiones. El 30 de marzo de 1964, con el esfuerzo del P. Ildefonso y de otros padres del Vicariato, se logró la incorporación del alumnado a la S.E.P. con el nombre de ESCUELA SECUNDARIA TÉCNICA (INSTITUTO FRANCISCO POSSENTI, A.C.). Posteriormente, en el mes de enero de 1967, se incorporaron los estudios de Bachillerato a la U.N.A.M.

Así fueron los comienzos de lo que hoy todos llamamos "el Possenti" (Comunidad de la Inmaculada Concepción) y tenemos que reconocer una vez más que hemos sido testigos de que aún brotan en la historia, hombres que saben adivinar los secretos de la bondad de Dios, y no cabe duda, que todo progreso del hombre, todo progreso de la Congregación, es un "progreso" de Dios mismo. Actualmente nuestra comunidad está conformada por los siguientes religiosos: El P. Antonio Barrientos Rodríguez, el P. Octavio Mondragón Alanís y el P. Luis Zárate Valdés.


La actividad que desarrollamos aparentemente no es variada: El P. Octavio se dedica a impartir clases de Teología, continúa sus estudios en la Universidad Nacional Autónoma, dirige diversos círculos bíblicos, asiste a una de las capellanías que están a cargo de la comunidad, dirige durante el año retiros espirituales y ofrece conferencias cuando se lo solicitan. El P. Antonio trabaja en el Instituto Possenti impartiendo clases en secundaria y preparatoria. Atiende diversos aspectos administrativos del Instituto; asiste una capellanía y tres veces a la semana les celebra a las Religiosas Agustinas. Cada tercer domingo de mes celebra la Eucaristía en el Instituto para los Alumnos, Padres de Familia y para el grupo COFAMI. Es el ecónomo de la comunidad con sus consecuentes responsabilidades. El P. Luis Zárate asiste a otra capellanía, trabaja en el Instituto Possenti. Se encarga del templo de la Divina Providencia como Rector. Los domingos asiste a diversas comunidades cristianas en la Celebración de la Eucaristía.

Nadie puede ignorar las penas inherentes a la construcción del Seminario -monumento perenne de tantos sacrificios-, las noches silenciosas y fatigosas pasadas cerca del tabernáculo, implorando el cumplimiento de los designios divinos sobre la fundación mexicana, las duras dificultades conque suele probar el éxito de sus queridas obras.