San Miguel Arcangel
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Congregacion de la Pasión de Jesucristo
PASIÓN DE CRISTO, PASIÓN POR LA VIDA
     

COMUNIDAD DEL SAN MIGUEL ARCÁNGEL

Jaime Rangel C.P.

 

Movidos por nuestro Consagración a la Pasión de Cristo, procuramos que nuestra vida .v nuestra apostolado sean un signo verdadero y creíble en favor de la justicia y de la dignidad del hombre (Const.72)

1.- Quiénes Somos:
Nosotros, Jesús Mendoza Rodríguez, originario de Cuahtémoc Colima de 50 Años de edad, Cristóbal Díaz López originario de la Ranchería Tehuacan, municipio de Tumbalá, de 43, y Jaime Rangel Galván, originario de Apaseo el Gran de 39 Años de Edad.
Somos una comunidad joven, con muchas inquietudes, esperanzas e ilusiones de poder aprender, compartir y colaborar para que nuestro mundo sea más humano, más solidario y fraterno; donde vayamos experimentando el amor de Dios que se vive y se palpa en cada acontecimiento de nuestra historia.
 

Nosotros queremos también, como dice nuestro hermano mayor José Agustín, ir recreando con los dones y valores que nuestro buen Dios nos ha dado a cada uno de nosotros, la Memoria Passionis. Para que todos juntos, con el poder de la Cruz, vayamos venciendo las causas que originan el sufrimiento, la injusticia el hambre y el pecado que atentan contra la vida humana.
 

2. Dónde estamos:

Nos encontramos en la parte Sureste de la República Mexicana en el Estado de Chiapas. Nos ubicamos en la zona norte. Formamos parte de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, cuyos obispos son Don Samuel Ruíz García y Don Raúl Vera López.

 

En estos momentos tenemos como misión atender la parroquia de Tumbalá que cuenta con 56comunidades, el total de la población en Tumbalá es de 22,573 y el 81.3% son indígenas ch`oles. Como Iglesia Católica formamos el 57% otro porcentaje lo adquiere otras iglesias y otro tanto por ciento gente que no tiene religión.

 

La realidad que vivimos hoy en la zona norte del Estado, donde se encuentra nuestra parroquia es de GUERRA. Nos encontramos con el conflicto entre los gobiernos del Estado y federal contra el EZLN. Sabemos de la realidad que impulsó al EZLN a su levantamiento armado y la disponibilidad de ellos de llegar a un acuerdo por medio del diálogo.

 

Sin embargo, las partes del gobierno tanto estatal como federal, nos dicen que no desean llegar a ningún acuerdo dado que renuncian a la puesta en práctica de los acuerdos de San Andrés Larraizar, que son procedimientos para llegar a la paz definitiva en este Estado de Chiapas.

 

Las consecuencias que arroja esta situación son el conflicto, la muerte, la injusticia, las provocaciones. El gobierno cuenta con grupos paramilitares que se llaman entre otros, Desarrollo Paz y Justicia, Chinchulines y Guardias Blancas o grupos legalmente constituidos como Seguridad Pública y Ejército Federal, todos ellos al servicio del gobierno.

 

Vivimos y experimentamos momentos de tensión de hostigamiento, y de persecución sobre todo los que formamos la Iglesia Católica y somos parte de la Diócesis de San Cristóbal. El gobierno, con sus representantes (presidentes municipales, ejidatarios y comisariados) nos culpan de ser los incitadores de la violencia del sufrimiento y de la injusticia que se viven en estos momentos y en estos lugares.

 

Esta guerra ha traído sus graves consecuencias, entre otras cosas, amenazas, aprehensiones sin ordenes judiciales, bloqueos de camino, cateos domiciliarios, cementerios clandestinos, deportación de extranjeros que sirven a la vida y a la Iglesia Católica, deportación de sacerdotes, desalojos de tierras, desalojos domiciliarios, asesinatos, desplazamientos, emboscadas, encarcelamientos, entrenamientos de paramilitares, heridos, hostigamientos, incendio de casas, incendio de urnas electorales, intimidaciones, linchamientos, muertes "inexplicables", vuelos rasantes, plagios, quema de templos, imágenes y ermitas, retenes, robos de cosechas, secuestros, torturas, tráfico de armas, violaciones sexuales, droga, alcoholismo, etc.
A todo esto le llamamos GUERRA DE BAJA INTENSIDAD Y que algunas ocasiones es la GUERRA DE ALTA INTENSIDAD.

 

En Nuestra parroquia también experimentamos este sufrimiento e injusticia. Tenemos 182 desplazados (niños, jóvenes adultos y ancianos). Fueron desalojados de su comunidad por ser cristianos, creyentes, catequistas. Contamos con 7 hermanos que se encuentran en la cárcel de alta seguridad de este Estad, en Cerro Hueco, Tuxtla Gutiérrez, donde sus familias no tienen para comer y viven el sufrimiento cada segundo; también se encuentra otro hermano en la cárcel de Pichucalco.

 

De las 56 comunidades que se nos confiado, en la mayoría no hay camino. Para visitar a estas comunidades lo hacemos por vereda, atravesando la montaña, la selva, ríos y con el riesgo de encontrar víboras, insectos y otros animales peligrosos.

 

La triste realidad es que hay una gran marginación a nuestros hermanos y hermanas indígenas. No cuentan hospitales, ni escuelas, hay muchas enfermedades curables, pero por falta de medicina pierden la vida. Su fuente de ingreso es el café y el maíz pero los están pagando en una miseria que no les alcanza para cubrir sus deudas y sus necesidades. Por lo tanto hay hambre, pobreza y desnutrición. Lo mismo sucede en la educación. Son analfabetas, de quienes se aprovechan algunos para maniobrar intereses personales que desembocan en injusticias y explotación.

Contamos con muchas viudas que a sus esposos los han asesinado por las mismas causas. Además de muchas órdenes de aprehensión, por lo que hermanos catequistas y creyentes no pueden salir de su comunidad por el miedo a ser aprendidos y torturados por los movimientos y organizaciones del Gobierno.

 

En días pasados fueron detenidos dos de nuestros hermanos religiosos, por Seguridad Pública. Además que hemos recibido amenazas de muerte por compartir el mensaje de liberación a nuestras comunidades que siguen siendo oprimidas y explotadas.

Nuestra Iglesia es perseguida y calumniada, quieren matar a nuestros catequistas, ministros y agentes de pastoral; la causa: decir a nuestros hermanos indígenas que son personas, que son hijos de Dios que también tienen derecho a vivir, a expresarse, a luchar por su tierra, por su dignidad, por lo que Nuestro Señor nos ha brindado y regalado para todos sus hijos e hijas.

 

Como aspecto positivo, vemos que en estos lugares contamos con una estructura donde los laicos son los SUJETOS DE LA EVANGELIZACIÓN. Contamos actualmente con 87 catequistas que son nombrados por su comunidad y representan a la misma. Su misión es recoger el pensamiento de toda la asamblea cristiana para que a la luz de la Palabra de Dios se vayan descubriendo los caminos que lleven a la vida, la esperanza y la justicia. Pero también constatamos que muchos de ellos han dejado este servicio por las constantes amenazas y hostigamientos que reciben.

 

Contamos también con 9 prediáconos que son los que animan a los catequistas de su zona, y además, son los que presiden el sacramento del bautismo y del matrimonio; además de realizar las bendiciones y oraciones a enfermos y personas necesitadas. Este servicio del prediácono es un servicio del varón, junto con su esposa, para dar un testimonio de fe, de comunión y de amor. Ellos, son un verdadero ejemplo y testimonio de fe y amor a nuestro Dios; pues a pesar de su edad (algunos cuentan con 55 o más años), dejan su trabajo y su comunidad por hacer visitas en su zona.

 

Además contamos con coordinadores que representan a las seis zonas con que cuenta nuestra Parroquia. Su trabajo es de animar, de velar por su zona y de compartir los acontecimientos que van más visitas surgiendo en la vida.
 

Por tal motivo nos encontramos con una realidad de fe muy organizada, donde la voz y la decisión no es solo de los sacerdotes, sino de la COMUNIDAD que elige y decide los acontecimientos de la vida y los acuerdos que se vayan suscitando.

3. ¿Qué hacemos?

Nosotros, como cristianos y consagrados, ubicados en esta cultura ch'ol, queremos contribuir para que el proyecto del Señor Jesús se haga realidad en esta historia. De llegar a descubrir la Voluntad de Dios para santificar su Nombre en nuestras comunidades. ¿cómo lo estamos haciendo?

 

a) Comunidad convocado

Hemos formado una comunidad fraterna, de diálogo, de escucha, de conversión, en continuo discernimiento y oración por los acontecimientos y signos de los tiempos que vivimos. Realizamos oración comunitaria todos los días. Le dedicamos un lugar muy importante al encuentro con Dios donde escuchamos su voz para seguir animosos en la vida y en la fe.
Somos una comunidad abierta donde vamos aprendiendo a valorar la presencia del hermano, respetando y promoviendo su servicio en la comunidad. Ante las tensiones, conflictos y amenazas nos acercamos, nos apoyamos e impulsamos para sentimos alegres en la fe y en la vida.

 

Además, en nuestra comunidad somos visitados por nuestra gente de las comunidades y barrios donde compartimos nuestra vida, alimentos, y oración y los momentos de recreación comunitaria, sin importar la hora y el momento. Estos valores los hemos aprendido de nuestro pueblo.

Como detalle les compartimos que todos los lunes son el día de la comunidad, lo dedicamos a la reflexión, la oración y la convivencia, y son los lunes precisamente cuando más visitas tenemos y cuando más están con nosotros.
 

b) Comunidad en misión:
Lo primero que vamos realizando es dejamos interpelar y guiar por esta realidad. Un primer paso, es aprender el idioma Ch'ol para poder identificamos con ellos y que ellos nos vayan sintiendo como parte de su historia. Para eso visitamos sus comunidades, caminamos por sus veredas, comemos de lo que nos ofrecen; dormimos en sus "tablitas ", hamacas, piso o donde haya un espacio para descansar.

 

Compartimos los problemas, las injusticias, persecuciones y amenazas, por medio de asambleas de catequistas, cursos, reuniones con ministros, con coordinadores de zonas, con los presidentes de ermitas. Participamos en las juntas locales y asumimos las decisiones que se toman en sus comunidades.

 

Hemos tenido una tarea y prioridad en nuestra misión: Los desplazados, las viudas, los presos en Cerro Hueco, sus familiares y los más crucificados. A ellos les visitamos, hemos visto su pobreza, sus necesidades hemos destinado apoyos económicos en alimento, útiles escolares, en vestido. Hemos visitado a nuestros hermanos presos. Con la gente de las comunidades hemos organizado un día al mes dedicado a la caridad para ayudar a todos estos hermanos.

 

Estamos promoviendo los Derechos Humanos. No estamos callados ni pasamos indiferentes ante los atropellos humanos, Nos sentimos en familia con nuestros hermanos y hermanas. Somos sensibles a su realidad y queremos promover espacios para que la justicia, la dignidad y la vida se haga realidad entre ellos.

 

Nos sentimos apoyados y queridos por nuestros hermanos del Equipo Ch'ol (que comprende las parroquias de Tila, Sabanilla, Salto de Agua, Palenque y Playas de Catazajá) con quienes nos reunimos periódicamente para encontrar alternativas de vida y esperanza para nuestro pueblo.

Nuestras tareas parten desde lo económico para ayudar más a nuestro pueblo y de ir organizando mejor nuestra parroquia, que responda a las necesidades de nuestras comunidades. Donde desaparezca el odio, muerte, la persecución, los hostigamientos, los secuestros amenazas a los creyentes y agentes de pastoral.

 

4. Conclusión.

Queremos agradecer de todo corazón los apoyos que hemos recibido de parte de muchos de ustedes. De manera muy especial a la comunidad de Querétaro que se ha hecho presente en muchos gestos de solidaridad con nuestra parroquia a nuestros hermanos Paco Valadez y al P. Egidio que están al pendiente de nuestra vida y su apoyo económico y moral ha sido de mucho beneficio para nuestros hermanos necesitados. A nuestro querido amigo Nicho Córdoba Tello, que nos a acompañado en muchas ocasiones y donde su aporte ha sido valioso para discernir mejor los signos de los tiempos. Al Colegio Bíblico Apostólico que cada mes coopera con nosotros y con nuestra misión.

 

Y a todos ustedes, amigos y hermanos hemos visto su pobreza, que han participado con su oración y con todas las actividades que se han realizado por la misión en Chiapas, queremos decirles que gracias a ustedes, hemos visto y somos testigos del rostro de felicidad y de esperanza en nuestros hermanos indígenas porque hay alguien que se acuerda de ellos y de darse cuenta que NO ESTÁN SOLOS.

 

Les pedimos que sigamos unidos y nos sigan apoyando nos sigan apoyando para que verdaderamente la Memoria Passionis siga siendo el remedio más eficaz para suprimir las causas del sufrimiento humano
Nos despedimos expresándoles estas palabras que nacen desde lo más profundo de nuestro corazón.
 

Ti ili ora tempolel wokolil yom
mi laj koltan lak b bajché
lak keran lak b yik'ot jump'ejl
lak pusik'al. Wocolix a w 1

 

(En español)

En este tiempo de sufrimiento y de gracia
debemos ayudarnos como hermanos
con un solo corazón.
Gracias.